miércoles, 24 de diciembre de 2008

Los días veloces


2 comentarios:

pe-pito dijo...

Otro veintitrés de diciembre sin estreses ni arrepentimientos, construyendo de esquina en esquina polígonos imperfectos de base etílica. Otra vez la luna de espuma de cerveza en aquella esquina gloriosa entre el pulpo y el adobo...Sin fotos, juanramón, sin fotos...Misoginia de prensa rosa...!queselevacérsele¡

Nomar Nauj dijo...

Los romanos celebraban las Saturnales. En honor a Saturno, Dios de la agricultura, se celebraba el fin del periódo más oscuro del año y el nacimiento del nuevo período de luz, o nacimiento del Sol Invictus (solsticio de invierno). Oficialmente tenía lugar el 17 de diciembre y se realizaban sacrificios y banquetes públicos. Pero el pueblo empezó a festejarlo de forma no oficial del 17 al 23 de diciembre, eran 7 días de diversiones banquetes e intercambio de regalos. También se llegó a denominar la fiesta de los esclavos, se les liberaba de sus obligaciones, cambiaban sus papeles con los de sus dueños, recibian raciones extras, tiempo libre y otras prebendas. En definitiva era como navidad, fin de año, reyes y carnavales todo en 7 días.

Más adelante el cristianismo fagocitó esta festividad pagana y poco a poco y con la inestimable ayuda del Corte Inglés se convirtio en lo que tenemos hoy, que, la verdad, tampoco difiere tanto.